jueves, marzo 06, 2014

seasson 7

En abril vuelve Mad Men.

El club de fans de Peggy se junta a ver los capítulos en cómodos sillones hundidos de departamentos extraños.

miércoles, marzo 05, 2014

Lanata da clase

Una visión estalinista
"Encantadora por inaplicable", dice Lanata sobre la ley de medios. Le pregunto por qué. "Confunde creación de medios con creación de audiencia por decreto. Está hecha por gente que tiene una idea paranoica de los medios y que subestima al público, personas que creen que el público es manipulable. Ellos proyectan su idea estalinista de los medios: creen que son unívocos, que no son contradictorios. Creí en la buena voluntad del Gobierno cuando la presentaron. Me equivoqué. Sólo les importaba la pelea con Clarín. Hoy es tan vieja como aquel libro de Ariel Dorfman, Para leer al Pato Donald ; el pato no era un agente de la CIA, estaba dibujado por un tipo que respondía a la cultura y los valores de la época y de su país."

 

Tan simple, de manual, ¿cómo es que no lo pueden entender?

El dueño es solamente un detalle entre muchos otros que lo exceden. Hay una cultura atravesándolo a él y también a nosotros que miramos, que queremos mirar eso. No somos nada afuera de esa cultura más que la culpa sobre la almohada que pudo habernos sembrado algún cura retrógrado si tuvimos la desgracia de ir a colegios en los que su palabra era la moral. Pero contra eso nos rebelamos todo el tiempo, contra lo otro no, ¿porque a dónde vamos si negamos lo que deseamos? A alguna moral y eso no puede ser más que retroceso si implica la negación del deseo. La armonía de cuerpo y alma, diría algún otro debe ser respetada sino es como que no va.

Lanata en ese párrafo da clase sobre medios. Discutir atrás de los parámetros culturales que nos hacen ser audiencia de Tinelli, Rial, Susana, la entrega de los Oscar y el partido de la Selección, no tiene sentido, lo mismo que entablar el tema del sexo obviando el deseo. Como si sólo cojiéramos para reproducirnos. Y así se ha dado el debate durante mucho tiempo. Este retroceso kirchnerista en materia cultural se me ocurre que sólo podrá saldarse si a la larga termina quedando como el último berrinche del bebé que pedía sin saber qué, sin saber cómo.

martes, marzo 04, 2014

Está mal planteado el problema en el post. No se trata de egoísmo vs ideología. Sino, al menos en el caso del kirchnerismo, en la obsesión con la captura semiótica de los ideales. La sociedad argentina ya había aplaudido el Nunca Más y luego había alcanzado un consenso cuasi completo con la autocrítica del Gral Balza y la coronación de Fernández Meijide como figura moral. El kirchnerismo ideológico no quería que los derechos humanos en la argentina se estabilicen en ese punto. Quieren poder comer asado con sus amigos en los campos de concentración, esto es, tener un control absoluto sobre el significado de los derechos humanos en la Argentina, y desde ahí, con esa carta en la mano, ir a por la política en el sentido más clásico del término. Y esto es lo que la sociedad no tolera, mucho más que los 500 palos de Santa Cruz, de Lázaro Báez, de Fariña o de que el dólar blue valga $12 o $45.
Una minoría, nunca, puede controlar la cultura de una nación como si se tratase de la habitación propia en donde se ponen los posters de las estrellas de rock con las que mejor se convive. Ahí están las mayorías religiosas que ni las dictaduras laicas ni los intentos de socialismos conocidos durante el siglo XX pudieron borrar de la cultura popular. Meijide y Balza hoy en día son parte del ethos argentino mucho más que el carnaval con 18° que ahora estamos festejando. La cultura no se maneja por decreto ni por campañas de prensa, es algo mucho más delicado, mucho más serio.

jueves, febrero 06, 2014

espíritu de época o la salida

 

-¿Quién decide qué es arte?
-Es una decisión arbitraria que se toma entre las instituciones, los museos, las universidades… Es un arte de la academia. Eso de que es independiente y libre es mentira.

Avelina Lésper tiene un blog muy interesa que actualiza con frecuencia.

Y no es para embarullar el asunto, pero este status quo de las artes plásticas contemporáneas huele el mismo espíritu adolescente que la obsesión kirchnerista. Ese núcleo duro que se aferra a sí mismo más allá de todo.

lunes, diciembre 24, 2012

Ahhhhh, mirá vos…

Si lo que alguna vez se conoció como realismo mágico no era otra cosa que la mirada europea puesta sobre las idiosincrasias, los mitos y leyendas que al fin y al cabo conformaban la vida real de hombres y mujeres en nuestro querido y viejo continente americano, podemos entonces aprovechar esa mirada para imaginar un realismo delirante sobre los habitantes de una villa miseria, como suele llamarse, pero no ya desde una perspectiva europea sino por una clase social acomodada, porteña, colmada de prejuicios y todo tipo de extrañezas.

Leímos la frase "Buscamos lo absoluto y no encontramos sino cosas" en Alejandra Pizarnik. Esas frases fueron escritas hace más de dos siglos por Novalis.
Después de esa frase inicial, María Negroni nos incluye a todos y a ella también dentro de una suerte de halo romántico que habiendo tenido sus albores hace 200 años todavía puja por decirnos desde nuestras mentes lo que es la literatura. Disculpen la traducción que hice de la Dra., que terminó siendo casi tan largo como el original al que pueden acceder por medio del linkeo del asunto. Todo esto viene al caso porque antes se ocupó de dejarla escrachada a Alejandra. ¿Por esto es que no les gustaba? Acabáramos… Pobre chica, seguro que sufrió mucho, pero doscientos años tarde es un poco mucho, un poco muy tarde… No clasifica. Hay una razón que la está bochando. La temporalidad. Se trata de una idea del tiempo que no teme en bardear a la autonomía literaria si de lo que se trata es de encarnar lo que serían voces auténticas, o algo así, desde adentro de la propia literatura, claro, ¿desde dónde sino? Y así vemos el esquema de ida y vuelta entre pobres y ricos que se festeja en el otro párrafo cuando se bocha a García Márquez por europeizante… Así, lo que queda es alguien culturalmente tan europeo y tan nacido en América como Gabo pero esta vez con el pudor de festejar a los pobres y criticar a los ricos. Por eso el realismo que los representa no es mágico sino bien concreto. Se trata de una mirada que se cree controlar, que se quiere representar, poner ahí para que no se escape. Ahí sí la literatura se puede despojar en plena calle de toda autonomía sin el menor reparo. Y los pobres como ya es tradición, quedan graficados en ese desparpajo tierno ante la mirada del otro que ahora los objetiva. La literatura elige el momento en el que ese otro quiere mostrarse a gusto consigo mismo para caricaturizarlo. No cuando viaja cansado en colectivo ni cuando sueña frustraciones en la casilla, sino de a muchos armando folklore. Al escritor le gusta que esos sean diferentes a él, hasta ahí va el pacto que lo introduce a él en la contemporaneidad. Los pobres no leen literatura de vanguardia, los ricos tampoco, pero no importa, es un asunto interno.
El lugar común en tiempo presente injertado en la obra no molesta, mientras que la repetición de las formas y de los recursos literarios doscientos años después no se perdona. Ahí aparece el formalismo pidiendo autonomía.

martes, diciembre 18, 2012

Los dueños de la moral

Lanata este año hizo su peor programa de televisión porque segmentó demasiado la mirada. Ya se sabía lo que iba a decir, todo cierto pero sesgado, entonces no interesa tanto como cuando se puso a leer un libro en cámara.

Pero lo que hacen acá Uds., que es lo mismo que viene haciendo 678 en televisión oficial, es peor que segmentar la mirada, es bancar adrede esa segmentación. Lanata ya les ganó sin contestarles. Lanata ya le ganó la batalla cultural a un Estado Nación que defiende el accionar de unos servicios de inteligencia –los de Venezuela en este caso- que apunta a silenciar voces opositoras al régimen. Y mucho más aún se la ganó a aquellos voceros de ese accionar. Bizarros, así los dejó Lanata. Desde ahí, desde donde Uds escriben nada le pueden hacer. Por eso Lanata tiene gente, otra vez, como la tuvo a fines de los 80’s y luego a lo largo de los 90’s, de otra manera; Lanata tiene gente porque ahora el relato oficial sale a justificar elementos de autoritarismo de uno de los sectores en pugna en un conflicto armado desde el Estado. No, así no, todo el mundo puede decir todo lo que se le ocurra. Es de ahí para este lado el asunto.

Una construcción cultural y, si se quiere, política, es también lo que hacen Uds acá y lo es el periodismo en general y está bien que así sea. Entonces, el asunto es que mucho menos cuaja pretender darle la estocada discursiva a aquel que sufrió el hecho violento tratando de que el mazazo se justifique por el “error” en la construcción cultural y política que aquel pretendía hacer. Venezuela sí y Honduras no, mostrar esa realidad en la bandeja de otro no alcanza para justificar la mirada que se emperra en la crítica contra esa parcialidad de un periodista que viene de ser violentado. La falta de objetividad de Lanata no alcanza para obviar el plano discursivo en el que la represión y el autoritarismo entraron en juego justo cuando la tarea democrática estaba siendo puesta en terreno.

viernes, noviembre 09, 2012

La abstracción de Horacio

Es que está en juego lo que podríamos llamar un gran retroceso histórico en términos de la construcción de multitudes. Sin que éstas deban ser necesariamente orgánicas ni encuadradas, no deben perder la historicidad que informa la trama íntima de lo que llamamos política y sin lo cual ella no existe, o existe en forma abstracta.


Made in Horacio. Esto es lo que les molesta, perder el hilo de la novela que vienen escribiendo. Es como un Real lacaniano. De frente tirado sobre la calle no lo pueden absorber. Es como una lluvia a baldazos sobre las calles de Macri. Se sabía que la ciudad no estaba preparada para tanta lluvia junta. Todo es abstracto para Horacio porque él no puede leer la crisis del grupo al que él pertenece, y no me refiero al gobierno kirchnerista sino básicamente a los dueños del relato de la política argentina. El desprecio hacia la clase media está hace mucho tiempo asentado sobre el campo cultural y ámbito académico. Era parte de la foto. El kirchnerismo lo que hizo fue subir a buena parte de aquellos al atril de los discursos oficiales. La convivencia entre clase media y corrección política habilitada por ese sector habilitado por lo menos hay que decir que está crujiendo fuerte. Estos dos sectores que no venían estructurados como antagónicos también hay que decir que la venían pasando bastante bien. Clase media si nos ponemos en un punto de vista estrictamente economicista. Tantos miles de pesos al años, entran tranquilos. Pero culturalmente lo que había era un pacto implícito, en el fondo no se quieren. Lo popular está en juego, vivir como muchos o vivir pensando en los pobres. Ahí hay una diferencia de modo. Eso hizo ruido siempre, no es casualidad que Clarín esté en el medio de este quilombo justo en este momento. Disciplinar a Clarín con 678 como telón de fondo es amenazar con la revolución cultural, para que se entienda. Eso causa miedo en las mayorías. Es probable que no tengan mucho para decir ni una consigna concreta, pero el miedo los hace salir igual. No es amor a Clarín sino miedo a aquellos otros por los que se saben despreciados y a la vez un montón de otros sentimientos como pueden ser la culpa, la inferioridad, etc. Un otro que no habla, que avanza, y que quiere callarlos callando el medio por el que ellos se sentían representados. Sin exponer razones, sin nada, un plan maestro para mejor el país corrigiéndolos a ellos. Es como mucho para cualquiera que haya terminado el secundario y poquito más.

jueves, noviembre 08, 2012

otra versión de la historia

Raúl Alfonsín se terminó de desteñir para la clase media urbana cuando firmó el Pacto de Olivos. Darle la Reelección a Menem fue algo que solamente se le perdonó cuando se fue de este mundo y pasó al panteón de los políticos que sumaron a la democracia de este país.
El conflicto de los 90′s era Cavallo contra Chacho Álvarez. Después, en las elecciones, las mediaciones y las coyunturas llevaron a que Cavallo terminase como ministro del presidente al que Chacho le sumó muchos votos. Ahí se vieron los poderes fácticos y los defectos de la democracia de partidos. Ahí también nacieron los cacerolazos, cuando la clase media sintió que esos poderes estaban sobre sus deseos de representación.
Y hoy en día sigue habiendo cacerolazos precisamente porque el kirchnerismo, tal como dicen los chicos en el artículo, modificó las cualidades del sistema democrático re-fundado en 1983. La gente que va a salir con las cacerolas no quiere que se vaya Cristina para que la sucedan, qué se yo, Carrió, Macri, Duhalde o Scioli. Hoy no quieren ser representado por ningún candidato. A ninguno de ellos les da el piné para que solucione aquellas cuestiones concretas de la representación que a ellos les molesta. No es casualidad que la clase media salga a la calle, no es una actividad que los tenga acotumbrados.
No hubo ningún consenso noventista. Hubo un pacto entre líderes de estructuras políticas que estuvo por fuera de lo que aquellas estructuras llegaron a representar unos años antes. Fijensé no más que el radicalismo con ese pacto perdió votos. O sea, no fue un pacto social lo que hubo, fue un pacto por fuera de la sociedad. Y a Menem lo votó la estructura partidaria del PJ más todos aquellos que conocieron Punta del Este durante esa última década del siglo XX. Ofendidos, por fuera del pacto, estábamos los votantes de Chacho y Meijide, y algunos otros que soto vocce, recordaban con cariño al partido peronista de antaño y que con el kirchnerismo sacaron a relucir aquellos sueños como si el tiempo no hubiese pasado. Pero el tiempo pasó y no era cuestión de esperar el turno como si fuese la guardia de un sanatorio. Ahí están los gordos de la CGT, los gobernadores y todo el resto, sí, las cosas no cambian así no más. Y todo eso era lo que a la clase media sensible y a la otra ya le venía jodiendo. Y a esa clase media no la van a consolar con un trabajito en blanco, es necesario algo de otra índole para armonizar el asunto, si es que lo que se quiere es armonía.
Lo de Clarín jode porque los medios no son vistos como enemigos, sino que son consumidos por esas personas a las que toda la vida les sobraron unos manguitos para bienes culturales. “¿Con quiénes se están peleando estos?” No queda clara esa pregunta cuando lo que sí estaba claro era que la pelea de fondo era entre Chacho y Cavallo, la AUH contra las privatizadas. ¿José Luís Cabezas sacaba fotos para qué medio gráfico? Es ese mismo tono que se indignó allá en Pinamar por el crimen que cometió aquel millonario asesino. ¿Qué es esto otro que me lo ponen al frente? No, no hay margen para ningún tipo de vanguardia, mucho menos para didactismos de arriba hacia abajo en una época en la que hay que ver el nivel de influencia que los padres tienen para con sus hijos de sangre. Acá no falta un partido que canalice lo de esta noche, sino que falta que este gobierno siga gobernando pero de otra manera. Entendiendo a los medios como buena parte del feedback entre la sociedad y la cultura y la política. Respetando ese lugar de los medios en donde José Luís Cabezas murió casi como un héroe sacando fotos para la revista Noticias. Los medios no son el enemigo, a lo sumo son empresas que quieren hacer negocios, lógica con la que la clase media convive y muchas veces muy a gusto. El otro relato que nos cuentan como alternativo convence menos todavía. Valga el rating y la tirada de ejemplares diarios como ejemplo.

martes, julio 31, 2012

la línea recta y sus rulos

Nicolás Escriba, voy a ser lo más conciso posible porque creo que leyendo tu post una clave de lo que es el kirchnerismo está alcanzando un cierto nivel de maduración tal que corre el riesgo de “pasarse de maduro”… No sé si se entiende la metáfora.
Pasarle la policía a Macri para evitar meterse en el quilombo que implica gobernar es un retroceso, sí, un retroceso conservador. ¿Qué se quiere conservar desde la mirada kirchnerista que vos expresás? El capital simbólico, el poder seguir transitando facultades públicas y centros culturales de la Ciudad de Buenos Aires sin que nadie te pueda decir nada. Elegir lo simbólico por sobre lo material. Ese punto de clivaje que reclama decisión tal como vos lo expresás, muestra justamente un quiebre, algo pareciera que, para bien o para mal, ya no puede seguir tal como venía. En todo caso el “ir por más” se está dejando de presentar como los logros ascendentes de una línea recta con un ángulo mayor de cero y menor a 90 grados. Entonces, que la policía la maneje Scioli y yo me voy a leer el libro de Pilar Calveiro. Es que con ese traje arrancó buenísima parte del kirchnerismo cultural. Ese traje alcanzaba y todavía sobraba para aplaudir a Néstor haciendo bajar el cuadro de Videla. Pero para manejar la policía pareciera que no, que ya queda chico; pareciera que se necesita otro traje para manejar la policía. Lo que no implica necesariamente ser más hijo de puta que Pilar Calveiro, tal vez se trate sí, de tener que pensar distinto que ella, porque a lo mejor tabulándose con su moral la política práctica nos demuestra que en determinado km ya no se puede ir por más simplemente porque sus teorías nos atan de mano. Entonces habría que criticarla desde la masa en la que tenemos las manos. Pensar y hacer, todo al mismo tiempo. Pensar para poder hacer o al revés, no sé, cómo quieran, pero a la línea recta con pendiente positiva parece que se le acabó la nafta.

Saludos

martes, mayo 29, 2012

otro vino

Ese imaginario “progre” –las cruzadas reaccionarias que lo resisten son tan responsables de su vigencia como de su necesidad– ha consolidado a su vez una demanda y un mercado que acorralan a la crítica en un círculo de baba, bajo el chantaje de imputaciones de hedonismo o descompromiso, y la instan a aferrarse a un contenido político predecible y políticamente correcto, que coincide con la oferta en que se sostiene el imaginario hegemónico.

 

¿Se sigue vendiendo el vino blanco Crespi? No tomo alcohol, por eso no sé, pero recuerdo la caja de cartón color verde claro, con unas uvas dibujadas, creo. No me acuerdo si alguna vez lo probé.

Puro significante porque esa cita que figura ahí arriba pertenece a Maximiliano Crespi, un joven crítico literario argentino. Condensa bien las ideas, valga nuevamente la prueba, pero se me hace que sigue atrapado en el puterío de Puán. ¿Tienen que pensar en eso nuestros intelectuales? Eso sucede y es muy difícil de verbalizar pero, ¿le importa a alguien? Es tan interesante… Fuera de joda, tan interesante como el programa de Rial, que sí, lo banco, es tan interesante saber con quién coje la gente, no, mentira, la gente, no, los famosos. Se me despierta la misma lamparita ante conclusiones epocales como la de Crespi o ante el puterío de la China Suarez con Cabré, que dejó colgada y traumada a Eugenia Tobal en el altar. Me dan ganas de decir que es puro Bourdieu en ambos casos. Campos de poder y a la lona con todo. Jugadas maestras que no vamos a legitimar con la moral, no lo vamos a hacer porque no, esos ganadores son unos hijos de puta y mejor que blandamos (?) un poco de dignidad en esta vida sino no se va a entender un carajo.

domingo, mayo 27, 2012

La movida de Saer

"no permitiré que nadie penetre en mis cuadernos, como han hecho con Kafka y con Pavese. No me moriré. Yo elegiré con el tiempo cuál es la palabra justa y necesaria que debo decir"

Qué locura, qué obsesión. Eso de pretender controlar el sentido del lenguaje, ¿no se dan cuenta que no se puede? ¿En qué año escribió Freud? Este muchacho Saer, muy prolijo como escritor, ¿en qué creía mientras escribía? Vivió en Francia en pleno auge del estructuralismo y del post-estructuralismo, ¿qué opinaba del signo y sus cualidades? Avivado tuvo que haber estado, ¿no? El problema me parece que reside en el tipo de apropiación que esos movimientos primero filosóficos hicieron del campo artístico. Una crítica al concepto de “creación” porque este derivaría de una visión teológica del mundo para mantener al artista como creador consciente de su obra. El estructuralismo estético –para decirlo de alguna manera- no largó la manija del sentido.

Para develar esa cuestión es que me dan ganas de leer sus papeles póstumos. Conocer los devenires que se fueron acumulando tras el intento de controlar al lenguaje. Querer decir de modo certero algo que todavía no sabe qué es.

viernes, mayo 25, 2012

La Cámpora, espíritu de época

La mitificación de los 60 inauguró la “nostalgia vicaria”: “Los jóvenes tienen nostalgia de algo que no vivieron”, sentenciaba Charly ante el neohippismo de fines de los 80 (Tears for Fears, “Madchester”, los Soda de Canción animal ). Esa sensación de “haber nacido tarde”, cuando la fiesta terminó, Reynolds la vuelve a detectar en 2006, en el hit “I Wish I Was a Punk Rocker (With Flowers in My Hair)”, de Sandi Thom, que denuncia un “complejo de inferioridad generacional” en relación a las de 1967 y 1977. ¿Por qué existe una nostalgia por los 60 si la idea de que la música pop debía ser atrevida y progresar perpetuamente venía de esa década? Justamente porque esa idea no se cumplió.

 

Excelente nota de Pablo Schanto en el suplemento Ñ de Clarín. Algo de eso hay, seguro, y otra vez son las manifestaciones culturales las que mejor lo sacan a la luz. Claro, hay que saberlo leer.

Igual les digo, me parte la cabeza aceptar que esas correlaciones entre política y cultura se da de ese modo y al mismo tiempo descartar todo tipo de metafísica. El espíritu de época es una forma de metafísica, no jodamos.

domingo, mayo 13, 2012

cuestión de fondo

Así como es este, podrían ser muchos otros. ¿Por qué carajo me interesa más el arte de Rubens que aquello que ocupa las bienales y los museos en calidad de novedad?
A ver, arriesguemos una hipótesis: El mundo del arte contemporáneo tiene una ética, digamos, una ideología, si hoy es un día en el que nos agarran ofuscados por algún otro motivo: La joda es la negatividad, que "el arte" no coincida con "el concepto de arte". No digo que esto esté mal, solamente que la mirada esa está conformada por una bola hegeliana, adorniana, que es muy sólida, claro. El arte contemporáneo, entonces, sería algo sólido en su aparente liviandad de jeans rotos, zapatillas de colores y pasajes con millas acumuladas. Esa bola tiene banca, a eso me quiero referir. Dice Grüner:

"Arte" es un concepto, no una materialidad concreta; si fuéramos a hacerlo coincidir con esta última, estaríamos irremediablemente atrapados en ese pensamiento identitario que es la ideología que es la ideología dominante de la moderna sociedad de clases, y desde luego de la lógica instrumental de la industria cultural.
 (El arte y el deseo revolucionario, Pensamiento en los Confines N°28/28, pag. 68)
 
No sé, qué quieren que les diga, a mí me parece que está sobreestimada la importancia del concepto tanto a la hora de ponerse a realizar arte como a la de juzgarlo. Porque no es que ahora "está todo bien" y no hay más crítica a la obra puntual, free pass para crear, nah, lo que pasa es que es esa ética la que juzga contra ese paredón de fondo en donde el firulete negativo es lo que cuenta.
¿Cómo se llegó a esto? Porque a mí me gusta más Rubens que un boludo que me dice que la crisis europea trae desempleo, estoy siendo absolutista, lo reconozco, es que pararse de este lado no es fácil. Después sigo, me voy a comer.

miércoles, abril 04, 2012

casualidades

 

Un caso extraño, además, en el que una guerra pensada y comandada por pusilánimes, y sufrida por pobres combatientes inexpertos y un cuerpo social hipócrita, da como resultado, en el terreno de la literatura, dos verdaderas obras maestras.

Casualidades que encuentra Maxi Tomas en la génesis de la última literatura argentina canonizada por todos los papas con título habilitante. Desde ahí mira la literatura argentina. Una suerte de efecto espejo, para ponerle algún nombre: Se mira a sí misma a través de la idea que tiene del lugar que le toca vivir. Y no concluye nada, no se explica, solamente describe, a los otros, a los que no son literatura. Quedan formas que ya saben lo que tienen que decir, ¿firuletes suena feo? A lo mejor me arrepienta pronto, pero si el concepto no está en juego, ¿qué más queda?

jueves, marzo 22, 2012

para agendar

No conocía este artículo de Roberto Bolaño. Es realmente muy impresionante. Trata a la literatura argentina como si fuera su literatura, como si escribiese desde adentro.

Además, me impresiona que la historia de la literatura, sus geneaologías territoriales se le hagan tan conscientemente determinantes para alguien que, precisamente, hace ficción. El texto de Bolaño es maravilloso por más que se pueda no coincidir con alguna cosa que ahí se remarca. Consigue claridad en un terreno en el que reinan los entredichos y los códigos para iniciados. Pero esa claridad necesitó de trabajo, el trabajo de un escritor, ese que era Bolaño. Para él fue necesario ese trabajo, necesario para escribir, supongo.

El outsider como académico, también. Así se delimita la seriedad del asunto. La literatura. Soriano aparece en el desglose de Bolaño, tiene allí su honesto lugar pero enseguida es apartado con una imputación de mercantilista. No merece más comentario. Luego se reparte y se explica lo simbólico y desde ese punto del presente, la suerte de la literatura argentina. Bolaño acepta para sí la idea de meandros textuales para diagramar eso que se llama campo literario.

deseo reprimido

Me gustaría escribir un texto que se intitule Literatura kirchnerista: Cucurto, Incardona y Oyola.

Me reprimo de hacerlo porque no sé si me daría el cuero. Cuero remite a lo físico, al cuerpo y a la mente, que es parte del cuerpo. Tiempo y ganas de pelearse, que te critiquen o que te desprecien, es decir, que te ignoren sabiendo que existís, que es el modo del desprecio en estos tiempos en los que no se critica nada. Simplemente se habla bien de los que nos gustan. Hay quien sostiene dicha plataforma desde el argumento de la bondad, ¿para qué hacerle mal a alguien gratuitamente? No voy a decir que los artículos críticos se pagan mal en la Argentina porque no me gustan esos argumentos de remembranza tanguera con promedio 5,50 en Puán. No, no es esa la idea, no es por allí por donde pasa el asunto.

domingo, marzo 11, 2012

una noche como hoy

Me tiene loco ese grillo.

Ganas de sacar el Raid para cucarachas y salir al patio a cazarlo.

Grillo, grillo, grillo, la puta que te parió, carajo.

domingo, enero 29, 2012

los límites de la moral

 

Es en este punto donde el resentimiento debilita la autobiografía de Arenas: el enjundio gay desemboca en manifiesto gusano. Y su autobiografía, más que ser un texto que pueda enriquecer la discusión revolucionaria termina llevando agua al molino del vargasllosismo liberal. El caso Perlongher es distinto: al convertirse en militante homosexual, el poeta Perlongher rompe con el trotskista Política Obrera en el que militaba. Su alejamiento lo fundamenta explícitamente en la mojigatería de la izquierda setentista. Pero esta crítica no lo convierte a Perlongher en un reaccionario.

Ese párrafo está en el corazón de una reseña muy interesante que Guillermo Saccomanno le dedica al libro del escritor uruguayo Roberto Echevarren llamado Las noches rusas, materia y memoria. Maravilloso le parece el libro al reseñista, me gustaría leerlo porque pienso que debe ser así.

Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

enjundioso
  • esencial, principal, importante, sustancioso
  • vigoroso, impulsivo, enérgico, poderoso

Me genera tristeza encontrarme con ese párrafo dentro de un universo que pretende contar una lectura apasionada. el enjundio gay desemboca en manifiesto gusano Se es gusano si se repudia la revolución desde el fondo de la misma. El cuerpo molido no alcanza para penetrarla, para modificar la mirada que la supo concebir. Revolucionario y reaccionario no se cuecen en la olla en la que se cuece Reinaldo Arenas. Reinaldo Arenas es un útil para Saccomanno. Se sirve de ese “enjundio” hasta que no le sirve más. ¿Enjundio qué vendría a ser? Berrinche raro que no se entiende, ese que si los padres son buenos lo delegan en un psicólogo. El profesional entiende la situación por la que ha pasado ese sujeto enjundioso, el comprende el berrinche disonante. Entiende que no es su culpa, Pero los trapos sucios se lavan en casa, pero los rituales no se tocan, nada que realmente importa se modifica. Lo grande, el ideal, lo que realmente importa, no se toca. Con eso no se jode. ¡Callen a ese enjundioso de una buena vez!

Sigamos, en todo caso, la experiencia gay podría llegar a servir para ajustar un poco los tornillos, los nuestros, nosotros que somos abiertos y que tenemos autocrítica; claro, siempre se puede mejorar.

Gusano, allá enfrente está la otra costa, adonde desembocan los gusanos. Ese término sigue vigente jugando de infierno en esa moral estrábica que no mira para abajo ni para los costados. Gusano es precisamente aquel que no quiere ser revolucionario, que habiendo nacido dentro la comunidad no quiere ser como ellos, que quiere ser otra cosa y que para ser otra cosa distinta de aquello que se encuadra dentro de ese proyecto, de esa cosmovisión a la que el gusano no le tiene paciencia porque no quiere, porque no puede. El gusano nacido en Cuba es primero un desertor, alguien que sin conocer Miami les dijo no a ellos. Se tira al mar en busca de alguna costa donde desembocar su cuerpo y su verdad. No importa, allá enfrente hay gusanos; acá adentro revolucionarios que nos cuestionamos, que nos perfeccionamos.